La Melissa es una planta aromática y medicinal de la familia de la menta. Necesita mucho aire libre y, idealmente, varias horas de sol directo al día para que sus hojas liberen ese aroma a limón tan característico y delicioso. Si la dejas en una terraza muy techada o en un rincón oscuro donde no se mueva el aire, se va a empezar a "hilar" (crecer larga, flaca y débil) y es muy probable que la ataque un hongo blanco llamado oídio.